Ayuda Solidaria por las tormentas “Manuel” e “Ingrid”

“Aquel amor que viene de Dios… hace que nos ayudemos entre nosotros”

(Papa Francisco, Ángelus 04/08/2013)

A los señores obispos, al clero, a la vida consagrada y a los fieles laicos de las arquidiócesis, diócesis y prelaturas de la República Mexicana, y a todas las personas de buena voluntad:

Como es de conocimiento público, el paso de las tormentas “Manuel” e “Ingrid” ha ocasionado deslaves, inundaciones y severos daños materiales que han afectado a muchos hermanos y hermanas, particularmente en Guerrero, Jalisco, Colima, Chiapas, Hidalgo, Nuevo León, Tamaulipas, Oaxaca, Michoacán, Nayarit, Veracruz, Colima, San Luis Potosí y Morelos.

Ante esta situación, el Consejo de Presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano, al tiempo de invocar la ayuda divina, invita a los obispos, sacerdotes, diáconos, personas consagradas, fieles laicos y a todas personas de buena voluntad a solidarizarnos con quienes están sufriendo esta emergencia, apoyando las iniciativas que muchos señores obispos están organizando.

La mejor forma de acercar nuestra ayuda es a través del recurso económico, que facilita los apoyos y reactiva la economía local.  Los donativos en especie se recomiendan sólo a las diócesis vecinas o zonas cercanas y que cuentan con los medios para su transportación.

Aquellos que deseen apoyar económicamente y requieran que su donativo sea deducible de impuestos, Cáritas Mexicana pone a su disposición su número de cuenta para la solidaridad en Emergencias:

A nombre de: CÁRITAS MEXICANA IAP

Banco: BANAMEX

No. Cta. 100

Suc. 746

CLABE: 002180074600001007

Para que les sea extendido su recibo deducible es importante que informen a la Institución sus datos fiscales y envíen imagen de su ficha de depósito a:emergenciascaritasmexicana@gmail.com  Tel/fax: 01800-685-27-28; (55) 55 63 65 43 / 55 63 16 04.

Además, se acepta la ayuda en especie en parroquias para la Diócesis de Nuevo Laredo donde se enviará a Cáritas Diocesana, para que desde ahí se haga llegar a las personas afectadas por las tormentas.

También está la posibilidad de que, quien así lo desee, haga su donativo en especie directamente en la Cáritas Diocesana.

Encomendando a nuestros hermanos en necesidad a la protección de Santa María de Guadalupe, suplicamos al Señor que nos conceda a todos ser misericordiosos como nuestro Padre celestial es misericordioso (cfr. Lc 6, 36).

 

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