¿Cómo vives tú la Semana Santa?

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La Semana Santa es el tiempo en que todos los cristianos celebramos nuestra fe, todos creemos en un Dios que nos ama, porque nos entregó a Jesús su Hijo, pero no todos lo recibimos con un corazón abierto, le hemos cerrado nuestras puertas.

Cuando recibimos a alguien que sabemos nos quiere y nos trae un beneficio, le abrimos nuestro corazón y le abrimos las puertas y lo tratamos bien. Nos sentimos alegres y ayudamos a los demás, pero cuando nosotros no queremos ver ese bien que nos hacen y lo rechazamos, nuestro corazón se cierra .

¿Tú sabes qué es lo que hace cerrar el corazón? 

El egoísmo cuando no queremos compartir nuestros conocimientos, nuestras cosas y nuestro tiempo.

El rencor cuando no perdonamos a quienes cometieron algún error contra nosotros.

La tristeza cuando no queremos alegrarnos con la vida ni con los que nos quieren.

La flojera cuando no queremos trabajar con responsabilidad lo que tenemos que hacer.

Jesús antes de morir , el Jueves Santo, juntó a todos sus amigos y los invito a cenar y les compartió su propio cuerpo bajo la forma del Pan y su propia sangre bajo la forma de vino, y nos ha pedido que lo hagamos también todos los que creemos en Él en cada celebración de la santa misa,  cuando comulgamos

Jesús les dio un nuevo mandamiento, de amor, y les dijo: Ámense los unos a los otros como yo los he amado, y nos enseñó como servir a los demás lavando los pies de sus amigos, hoy es Jesús que nos sigue invitando a todos sus amigos los que creemos en El y en ese día uno de sus amigos Judas Iscariote por 30 monedas,  lo entregó al Sanedrín con los sumos sacerdotes y llevándolo le apresaron toda la noche mientras tanto los otros amigos tuvieron miedo y se escondieron y solo lo seguía Pedro y alguno que otro que lo seguía entre la gente.

A Pedro le dio miedo porque lo reconocieron que también era su amigo y lo negó, cuantas veces nos da miedo o nos da vergüenza decir que creemos en Jesús y que es nuestro amigo y lo negamos haciendo lo que otros quieren y no lo que nos pide Jesús.

A Jesús lo abandonaron sus amigos y los soldados, le golpearon, le pusieron una corona de espinas, lo clavaron y lo mataron, cuánto dolor sufrió Jesús por mi, por ti y murió por todos nosotros y cuantas veces le clavamos en el corazón espinas de desobediencia, de egoísmos, de peleas etc…

Él entregó su vida por amor, y lo único que me pide es entregar la mía amando a todos los demás.

Tres días en el sepulcro dando muerte a todo lo malo que hay en el mundo para resucitar y tomar una nueva vida.

Jesús también me invita a quitar todo lo malo y con su Resurrección,  Jesús nos enseña abrir de nuevo nuestro corazón compartiendo, perdonando y trabajando haciendo el bien siendo luz para los demás.

Gracias Señor, por tu muerte y resurrección que nos salva.

Gracias Señor, por haber instituido la eucaristía que nos alimenta.

Gracias Señor, por este tiempo que nos has concedido para adorarte y venerarte.

Gracias Señor, por todos los beneficios que nos concedes.

Gracias Señor, por esta hora de comunión contigo.

Gracias Señor, por tus palabras que reconfortan y sanan.

Gracias Señor, por tu cruz que tanto enseña.

Gracias Señor, por tu sangre que a tantos salva.

Gracias Señor, por tu amor sin tregua y sin fronteras.

Gracias Señor, por la Madre que al pie del madero nos dejas.

Gracias Señor, por olvidar nuestras traiciones e incoherencias.

Gracias Señor, por perdonar el sueño que nos aleja del estar en vela.

Gracias Señor, por ese pan partido en la mesa de la última cena.

Gracias Señor, porque aún siendo Dios, te arrodillas y a servir nos enseñas.

Gracias Señor, por tu sacerdocio que es generosidad, ofrenda y entrega.

Gracias Señor, por tu amor sin límites y en la cruz hecho locura.

Gracias Señor.

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