Toda la iglesia debe de orar siempre por los enfermos; Mons. Enrique Sánchez Martínez

NUEVO LAREDO TAMPS.-  Palabras de aliento para el enfermo, sus familias, enfermeras y doctores que cuidan de ellos, fueron las que les brindó este sábado 11 de febrero, el obispo Enrique Sánchez Martínez al celebrarse la Jornada Mundial de los Enfermos.


Para ello, a las 4:00 de la tarde, en la Catedral del Espíritu Santo estuvieron presentes los integrantes de la Pastoral de la Salud, presidida por el sacerdote José Gerardo Santos y otros presbíteros, enfermeras, doctores, y los mismos enfermos y sus familias. En su homilía, Sánchez Martínez destacó la importancia que tiene la salud espiritual en cada uno de los pacientes.


“Es una gran tradición en la vida de la iglesia, especialmente en la fiesta de María, unirnos para pedir por los enfermos, para hacer oración, pero también para hacer conciencia de que no nada más unos cuantos,  sino toda la iglesia debe de orar siempre por los enfermos”, expresó.


Dijo que otro objetivo de la jornada, es animar a todos a quienes se dedican al cuidado de los enfermos.


“Debemos animarlos  a que acerquen a los enfermos no sólo en cuidado de la medicina se puede dar en un hospital, sino que acerquen al enfermo, a la medicina espiritual, hay muchas personas que se dedican a trabajar en este campo de la salud, hospitales, el campo de los lugar donde se reciben enfermos, médicos, enfermeras y mucha gente hasta los administrativos que atiende a los enfermos”, agregó.


Indicó que estas jornadas cada año se celebran con el propósito de profundizar la misión que tiene la iglesia ante uno de los sectores más vulnerables de la sociedad como son los enfermos.


“Hoy el papa se dirige a ustedes (enfermos) también a quienes trabajan en este campo y más si son creyentes y son católicos que lleven también el aliento humano para quienes sufren la enfermedad y hace un llamado a la iglesia universal a cumplir la misión de Cristo esos son los tres objetivos”, manifestó.


Al concluir la celebración, el obispo se acercó a cada uno de los enfermos quienes pacientemente lo esperaban en sillas de ruedas,  para recibir su bendición.
Bendición que hizo extensa a enfermeras, doctores, familiares de pacientes e integrantes de la Pastoral de la Salud que se ubican en diferentes hospitales privados y públicos de la ciudad y parroquias de la Diócesis de Nuevo Laredo.

Fuente: Líder Informativo / Gabriela González

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