Visita el Obispo a sus Seminaristas en Monterrey

Seminario de Nuevo Laredo

Seminario de Nuevo Laredo en Monterrey

El día de ayer, Mons. Enrique Sánchez Martínez, acompañado por el P. Héctor Varela, rector de nuestro seminario, realizó la primera visita al Seminario de Monterrey. Saludó y dialogó brevemente al Equipo Formador de esta casa, y compartió con nosotros, los 11 seminaristas de Nuevo Laredo que estudiamos la Filosofía y la Teología en Monterrey, la hora de la comida y un rato de convivencia.

Durante la comida nos compartió algunas anécdotas de su vida en el ministerio sacerdotal en Durango, como formador, párroco, ecónomo, estudiante, entre otras. También nos platicó algunas de las primeras experiencias que ha tenido en nuestra Diócesis desde el día en que llegó como su Pastor. Es muy bueno y motivante verle feliz y comprometido con Nuevo Laredo.

El Obispo nos dijo que está muy interesado en conocernos y saber quiénes somos, qué nos interesa y cómo estamos. Así también, de cómo es nuestra formación y nuestros apostolados. Durante el diálogo, fue muy insistente en que nosotros -parafraseando las palabras del Papa Francisco en Morelia- somos la “riqueza” y la “esperanza” para Nuevo Laredo. Y por esta razón debemos estudiar y prepararnos mucho para llegar ser sacerdotes. Así atenderemos de la mejor forma la gran necesidad pastoral de nuestra Iglesia diocesana. Nos pidió que, tanto en nuestra formación como en una futura vida sacerdotal, viviéramos de una manera sencilla, es decir, con lo necesario para vivir dignamente: vivir “al límite” y conscientes de que la vocación a la que hemos sido llamados es una vocación de entrega y servicio.

Para mí fue muy importante esta visita, ya que el señor Enrique mostró mucho interés por nosotros, como un buen padre se interesa por sus hijos. Conoció nuestras habitaciones, lugares de estudio y lugares de vida comunitaria.

¡Qué bueno es ver a nuestro Pastor tan interesado en nuestro Seminario!

¡Gracias Don Enrique por estar cerca de nosotros!

Luis Donaldo González Pacheco – II de Filosofía

No se admiten más comentarios