¿Y la educación mixta? No funciona

En los países avanzados la enseñanza separada para adolescentes se abre camino

Fuente: Javier Ordovás.

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Después de casi medio siglo de experiencia, la educación mixta está fallando. Los países avanzados están seriamente alarmados por el descenso imparable en los resultados académicos, a partir de la implantación de la enseñanza mixta generalizada. Los perjudicados son los y las adolescentes y, en mayor grado, los varones.

Por otro lado, el tiempo transcurrido ha permitido investigar y analizar los resultados académicos y profesionales de alumnos procedentes de centros públicos o privados de enseñanza separada, que son mucho más exitosos.

En los países más desarrollados de nuestro entorno la educación diferenciada está experimentando un renacer con una fuerza que sólo estamos comenzando a percibir.

No estamos hablando de experiencias piloto, sino de la implantación seria y definitiva de este modelo pedagógico, cuya fuerza arranca de sus propias ventajas demostradas empíricamente, al margen de ideologías, creencias o tendencias.

Estos países están dedicando recursos e innovación para implantar la enseñanza separada: Alemania, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Suiza, Nueva Zelanda y Suecia. Hasta en España con la ley LOMCE del año 2013 hay una apuesta por el derecho a la educación diferenciada.

Es cierto que la educación mixta sirvió para que las niñas se situaran en el mismo nivel que los niños en cuanto a exigencia escolar, es decir, currículum y materias impartidas, pero es también cierto:

a) Que se ha producido un aumento significativo de la violencia en los colegios.

b) Un profundo desentendimiento entre los sexos que ha conducido, en último término, a constantes faltas de respeto y conflictos entre ambos.

c) A esta situación debemos añadir un evidente aumento también del fracaso escolar.

¿Cuáles pueden ser las causas de este fracaso de la enseñanza mixta?

La explosión de investigaciones científicas y los avances de la técnica en los últimos diez años han dado lugar a interesantes descubrimientos sobre el cerebro humano y sus diferencias entre hombres y mujeres, tanto estructurales, como funcionales.

La revista Time (march/7/05) en un artículo titulado: “La verdad real sobre el cerebro femenino”, afirmó que, gracias a las nuevas tecnologías de imagen del cerebro, sabemos que existen más diferencias reales entre los cerebros de hombres y mujeres de las que pudiéramos haber imaginado hace una década.

De hecho la neurocientífica Sandra Witelson (famosa por la investigación realizada sobre el cerebro de Einstein en 1990) afirma con rotundidad que el cerebro es un órgano sexuado, con diferente estructura según se trate de varones o féminas.

El descubrimiento de que las diferencias entre hombres y mujeres son innatas tiene una importancia enorme de cara a poner freno a la tendencia feminista radical según la cual el sexo no pertenece a la naturaleza sino que es un producto de la libertad y cultura de cada ser.

En definitiva, no aprendemos a ser hombres o mujeres sino que nacemos hombres o mujeres.

En la misma línea, los neurocientíficos Reuwen y Anat Achiron, gracias a las tecnologías actuales, han demostrado que simplemente realizando un escáner del cerebro, se puede distinguir claramente el cerebro femenino del masculino: el cerebro de una niña recién nacida está más maduro que el de un varón con idéntico tiempo de vida.

De hecho, el cerebro de una niña de cuatro años equivale en madurez al de un varón de seis. Esta diferencia permanece hasta aproximadamente los treinta años, edad en la que alcanzan idéntico nivel de madurez.

Se ha demostrado que el desarrollo cognitivo del varón es más lento en ciertos tramos de edad.

La curva del ritmo de desarrollo de los varones discurre más lentamente, pero nuestro sistema escolar no se corresponde con esta situación, lo que provoca que muchos chicos queden retrasados respecto a las chicas, sufran frustración, desánimo, pierdan la motivación y se les obligue a repetir curso en mucha mayor medida que sus compañeras.

Desde los 7 y hasta los 16 años las niñas rinden intelectualmente más (especialmente en el tramo de los 12 a los 14 años, es decir, en plena adolescencia)

Las niñas son mejores en destrezas verbales. En cuanto empiezan a hablar articulan mejor las palabras y crean frases más largas y complejas. Con la lectura y la escritura las niñas llevan ventaja desde el primer momento.

Los chicos son más impulsivos e inquietos; menos ordenados; se concentran menos; encuentran mayores dificultades para expresar sus sentimientos; muchos tienen problemas de disciplina. Muchos sobresalen en agresividad, nivel de aspiraciones, inadaptación escolar.

Sin embargo, superan a las chicas en fuerza física y velocidad; perciben mejor el espacio y lugar que ocupan los objetos, teniendo más desarrollado el razonamiento abstracto (es decir, la capacidad de llevar algo real a algo simbólico representado por signos). Además también las superan en valores políticos, técnicos y económicos.

¿Y qué pueden hacer los profesores?

En estas clases donde existen tantas variables emocionales, conductuales y evolutivas es complicado para el docente llegar por igual a todos. Resulta utópico pretender que un profesor explique de dos formas diferentes simultáneamente.

Profesores de colegios mixtos norteamericanos afirman perder el 80% del tiempo de las clases salvando las crisis generadas como consecuencia de las diferencias de criterios y formas de pensar entre chicos y chicas.

¿Cómo se detecta el fracaso escolar?

Es un hecho que los chicos rinden menos que las niñas de su misma edad, muchas veces porque ellos mismos reducen su nivel de esfuerzo y aspiraciones al no sentirse capaces de competir con sus compañeras.

Los varones resultan más “incómodos” o molestos para el profesor. Se quiere asimilarlos a las chicas, “más fáciles” para los docentes y esto es sencillamente imposible.

Se quiere implantar en las escuelas “el ideal femenino”: niños sentados en filas ordenadas, escuchando las lecciones en silencio y tomando pulcros apuntes.

Se diagnostica a muchos varones el trastorno actualmente más estudiado en niños en edad escolar. el trastorno de déficit de atención con hiperactividad, cuando en realidad su único problema es el de ser varones, activos, enérgicos, competitivos y muy movidos, en clases compartidas con niñas más pausadas, tranquilas y disciplinadas.

Esta falta de comprensión hacia las aptitudes de los niños y el no adaptarse a su peculiar forma de aprender está provocando un masivo fracaso escolar masculino, como reflejan las más recientes estadísticas e informes.

Los chicos se quedan atrás. El chico tipo está un año y medio por detrás de la chica tipo en lo que se refiere a leer y escribir.

Un estudio del Departamento de Educación de Washington, demuestra que los chicos pierden el respeto a las chicas en los colegios mixtos. Y que por el contrario, la visión del otro sexo tiende a ser más positiva entre los alumnos de escuelas diferenciadas.

La evolución de la sociedad reclama una profunda labor educativa que es precisamente más complicada en la escuela mixta, dada la variedad de situaciones de madurez y de desarrollo personales que se dan entre niños y niñas, así como por el aumento de tensiones que se produce en un aula no homogénea.

Pastoral Educativa

CODIPE: COORDINACION DIOCESANA DE PASTORAL EDUCATIVA MISION: EVANGELIZAR EL MUNDO DE LA EDUCACION VALORES: UNIDAD,FRATERNIDAD,CARIDAD,SERVICIO

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