Los seminaristas Aurelio Gutiérrez Arredondo y Juan de Dios Vargas Cuevas recibieron el orden del Diaconado y ministerio del Acolitado respectivamente, durante una ceremonia especial realizada en la Iglesia Catedral del Espíritu Santo.
La celebración fue presidida por Monseñor Rogelio Cabrera López, Administrador Apostólico de la Diócesis de Nuevo Laredo, quien fue el responsable de conferir el sacramento del orden bajo la imposición de manos y oración consecratoria.
Somos colaboradores de Dios, pero el arquitecto es Jesús, nosotros estamos para colaborar”, hizo referencia Monseñor Rogelio Cabrera en relación al ministerio del Diaconado.
Al dirigirse al ahora diácono Aurelio Gutiérrez, Monseñor le solicito poner en práctica tres acciones muy importantes: vigilancia, fidelidad y prudencia.
“Vigilancia, es estar atento y listo con la mirada a las indicaciones que da el Señor, en relación a la verdad, certeza y seguridad. Ser confiable, leal y fiel a Dios sin desviarse del camino.
La prudencia es saber actuar y hablar en el momento oportuno, medir el futuro y tener cuidado en los pasos que uno da”, concluyó así su mensaje.
Ambos seminaristas continuarán desarrollando los carismas que el Señor les ha otorgado, Aurelio en la parroquia Sagrados Corazones y Juan de Dios continuará con su formación en la Universidad Pontificia de la Ciudad de México. Oremos por ellos y por todos aquellos que en su búsqueda interior ven en este camino la mejor opción de vida y servicio al prójimo.